Uno de los rasgos distintivos del capitalismo es la variedad de comunidades de consumo. Éstas se construyen tanto alrededor de productos que todavía emulan la comercialización masiva como en torno a aquellos que se orientan a segmentos particulares. Una variable que opera también en la formación de estos grupos de consumidores es la locación geográfica, ya sea barrial, regional, local o internacional (suelen observarse interesantes cruces entre estos tipos de público-objetivo, y por eso es necesario capitalizar los recursos para unificar criterios de fabricación). También deben considerarse las segmentos de mercado a las comunidades constituidas a partir de una identidad nacional, étnica e incluso religiosa, cualquiera sea su ubicación en el mapa. Así, ningún mercado se vuelve necesariamente despreciable debido a que su número de consumidores sea escaso. Antes que preocuparnos por la cantidad, deberíamos preocuparnos por la capacidad adquisitiva y por la actitud de nuestro potencial cliente: si es entusiasta o apático, por ejemplo. Las prácticas de consumo asumen así un carácter diferencial que desarticula la ya caduca noción de diseño como valor agregado e incorpora la singularidad como ética para la producción de valor.
sábado, 19 de noviembre de 2011
domingo, 13 de noviembre de 2011
MMD para todos
La globalización es un concepto vintage. El imperialismo cultural ni te cuento. Pensar en hibridación cultural es medio sanata. Habar de mutación suena pretencioso. Poner el ojo en las mediaciones y los dispositivos es, a fin de cuentas, ser pop. Himurakagura se ríe de los rótulos, allá en Corea, mientras crea en MMD un homenaje a su terrunio de origen, Paraguay, en su Bicentenario. Y lo escribe en inglés y en guaraní, para que nos quede claro.
Un concepto revolucionario para tu casamiento
En Mitologías, Roland Barthes plantea que el mito convierte el sentido en forma y así lo empobrece y le quita su potencia. Mitificar es entonces la operación ideológica por excelencia de la burguesía. Más acá en tiempo y espacio, Laclau postula que en términos políticos los significantes poseen un ciclo vital. Una consigna, una imagen, una palabra atraviesa raíd en el que emerge, se carga de múltiples sentidos que provienen del antagonismo fundante de lo social y, de tanto flotar, finalmente se produce un vaciamiento que antecede a su muerte. Si devenir estampa ya implica ser absorbido por la vulgarización del mercado, ¿qué decir cuando has llegado al cotillón?
viernes, 4 de noviembre de 2011
domingo, 30 de octubre de 2011
Nationalen und Beliebt
Duetos los que quieras: para mí el del cani y el gordo es insuperable. Pero hay quien prefiere Kirchner & Scioli, Sinatra y Bono o vino con soda. Hemos visto incluso a Ian Gillan batirse a duelo con la guitarra de Ritchie Blackmore, en esas interminables canciones de los 70 que ameritaban versiones en vivo más interminables aún. Vimos al pelotudo de Jackyl dialogando en un blues incomible en the lumberjack. Difícilmente haya duo más entrañable que el de Peter Frampton y su incomprensible otra cosa.
Como siempre, la dialéctica alemana es insuperable.
Fútbol y Género
10 pesos en el kiosco de casa para responder estas preguntas:
¿Pitufina es el nuevo refuerzo de atlas?
¿El cani decidió homenajear a los pitufos?
¿He-man es argentino?
¿Pinocho enfiestado, travestido y pasado de heroína?
Baba para todos
Un estructuralista diría que la perspectiva
falocéntrica es universal. El significante puede variar en su forma, pero su
valor en el sistema cultural permanece inalterable. Por eso, ellas quieren lo
mismo en cualquier lado. En este caso, vemos que en Eslovenia también existe
Sex & the city.
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